lunes, 17 de febrero de 2014

Guadalajara – Zacatecas - Saltillo




I

Amanezco con una peda que algunos me comprarían. Tengo el sabor amargo del despertar. La realidad se vuelve retrograda. Tal vez el efecto del último mezcal, como si fuera meado de Belcebú. Hay una soledad que me busca debajo de las sábanas. Estoy crudo y bien ponchado.

II

Hay tanta luz en el camino. Intento estirar el tiempo. Me sucede la vida en el retrovisor.

III

Cae el sol advirtiendo sobre los fantasmas de la noche. “Seremos carne de cañón de madrugada” canta Leiva. No puedo prometer misterios. Estoy tan perdido que me hundo en mi soledad. A veces beso la muerte con intención de redimirme. Aprendo a convivir conmigo mismo… de nuevo.

IV

Guardo silencio. Esperar suele tener ventajas.

V

La luna todavía se atreve a coquetearme. Soy tan frágil cuando le brilla su orto. Justos por pecadores. Ella, siempre la luna, sabe remediar mis delirios.


No hay comentarios:

Publicar un comentario